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domingo, 2 de febrero de 2014

'El último concierto': La última nota de Philip Seymour Hoffman

Como si de una premonición se tratara, el título de la película ha supuesto la última gran actuación de Philip Seymour Hoffman. El ganador de un Oscar al mejor actor principal por Capote nos ha dejado a los 46 años. Su sola presencia en un reparto era sinónimo de calidad, dando credibilidad a cada personaje que interpretaba. Una triste noticia difícil de digerir para todos los amantes del cine, pero gracias a la magia del séptimo arte, su legado permanecerá imborrable en la retina del espectador.


Philip Seymour Hoffman brinda una de sus últimas interpretaciones.
Algo que ocurre, sin ir más lejos, en El último concierto, primer largometraje del director israelí Yaron Zilberman, que trata sobre un cuarteto de cuerda que, tras 25 años de carrera conjunta, recibe un durísimo golpe: uno de sus miembros padece una grave enfermedad que le obligará a dejar su carrera profesional. Este hecho, unido a la inseguridad sobre el futuro del grupo, provocará un torrente de emociones y acontecimientos que amenazarán la unidad del mismo.

Zilberman dirige con acertado pulso y ritmo a un elenco sensacional de actores. Los cuatro protagonistas son intérpretes de notable calidad que han destacado en algún momento de su carrera como figuras principales, pero que sin duda sobresalen en registros más secundarios, dando empaque y calidad a los repartos en los que figuran.

El acertado cuarteto de actores protagonistas.
Así junto a Hoffman, nos encontramos a Catherine Keener (Vivir rodando, Como ser John Malcovich) habitual del cine independiente norteamericano; Mark Ivanir (El viaje del director de Recursos Humanos) y destacando por encima del resto a Christopher Walken (El Cazador, La zona muerta). El actor neoyorquino da un recital con su soberbia, contenida y conmovedora actuación. Su mirada, su voz crepuscular dando lecciones sobre la vida y sobre la música, le aúpan un escalón por encima del resto de sus compañeros. Sirva de ejemplo la secuencia en la que cuenta la anécdota sobre Pablo Casals, regalando uno de los mejores momentos del filme.

Armonía perfecta

Prácticamente todo funciona en El último concierto. Las relaciones entre los miembros del grupo, sus anhelos, frustraciones y resquemores afloran para que el espectador perciba estas sensaciones como propias. El único pero que se le puede poner es el personaje de la hija de dos de los miembros, un tanto desdibujada y con una importancia relativa en la historia. Pese a ello, no entorpece en la trama y protagoniza uno de los pocos momentos divertidos del filme.

De esta manera, disfrutamos de una obra sin fisuras, emocionante y realista a partes iguales; sin altibajos y que se beneficia de un grupo de actores en estado de gracia. Todo un logro para una época del año caracterizada por la sequía de títulos de calidad en nuestros cines. En definitiva, reflejo de lo que fue la carrera profesional de un actor irrepetible: Philip Seymour Hoffman.



Ficha Técnica


Título original: A Late Quartet

Año: 2012

Género: Drama

Duración:105 min.

País: Estados Unidos 

Director: Yaron Zilberman

Guión: Seth Grossman, Yaron Zilberman

Música: Angelo Badalamenti

Fotografía: Frederick Elmes

Reparto: Philip Seymour Hoffman, Catherine Keener, Christopher Walken, Mark Ivanir, Imogen Poots, Wallace Shawn, Madhur Jaffrey, Liraz Charhi, Megan McQuillan, Marty Krzywonos

Puntuación: 8/10

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