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martes, 27 de noviembre de 2018

'Sparring': Mathieu Kassovitz, un encajador profesional

Siempre que el actor y director francés Mathieu Kassovitz aparece en cualquier proyecto cinematográfico, éste es digno de tener en cuenta. Al menos a priori. Para bien o para mal -más de lo primero, afortunadamente- sus trabajos suele dejar poso. Como ocurrió en 1995 con El odio, tal vez su mejor obra como director. Sin embargo el gran público le pondría cara definitivamente por su papel en Amelie (2001). Posteriormente seguiría creciendo con Amén (Costa-Gavras, 2002) y Munich (Steven Spielberg, 2005).

Kassovitz ha seguido encajando papeles cómicos, pero fundamentalmente dramáticos, además de dirigir obras propias quizá no con las mismas luces que las anteriormente mencionadas. Así hasta llegar a la que aquí nos ocupa hoy: Sparring (2017), la ópera prima de Samuel Jouy, que da el salto de la interpretación a la dirección en esta producción de los estudios propiedad de Luc Besson y que se encuentra disponible en Netflix.


En Sparring, Mathieu Kassovitz es Steve Landry, un boxeador semiprofesional que cuenta su trayectoria pugilística más por sus derrotas que por sus victorias. Además del ring, Landry lucha en su día a día por sacar adelante a la familia. Pagar las facturas, atender a su mujer y apoyo incondicional -muy buena Olivia Merilahti-, o cumplir los sueños de sus hijos tal vez sea el combate más duro al que se enfrenta este boxeador, a punto de colgar los guantes.

Pero antes de esa última pelea, a Steve Landry se le plantea la oportunidad de ser el sparring de Tarek M'Bareck, aspirante al título europeo. Una chance a nivel deportivo pero también económico y personal, pues entre los dos púgiles se va a forjar una peculiar amistad en la que el espectador debe despejar la incógnita de quién está defendiendo a quién.

Ese es el gran punto fuerte de la película de Samuel Jouy. Como la vida del propio protagonista, la obra destaca por su austeridad. Personajes sobrios, sin extravagancias, de la calle. Incluidos los boxeadores, despojados de ese ego que sí guardan otro títulos que se aproximan a este deporte. Esto quiere decir que nadie espere ver un Rocky (1976), Toro Salvaje (1980) o Cinderella Man (2005). Quizá The Boxer (1997), alejándose eso sí de todo el contexto social.

Sin embargo, escarbando en Sparring, la película tiene mucho de humanidad. Gira principalmente en torno a los golpes que hay que encajar y asestar de vez en cuando a la vida. El ring y la preparación del campeón son simplemente una metáfora que sirve de excusa para desarrollar toda la película. Y como decía al principio, quien mejor que Mathieu Kassovitz para protagonizar un papel de esas características.

Así pues, descartada la espectacularidad de otras películas pugilísticas, Sparring es un título notable dentro de la parrilla que ofrece el género y actualmente Netflix. Su poco más de hora y media de duración se hace amena. Y si, como en mi caso, llegas al clic en el que la moraleja de la obra se muestra ante tus ojos, habrá merecido la pena dedicar este tiempo al primer trabajo detrás de las cámaras de Samuel Jouy.


Ficha Técnica 


Título original: Sparring

Año: 2017

Duración: 95 min.

Género: Drama / Deporte / Boxeo

País: Francia Francia

Dirección: Samuel Jouy

Guión: Samuel Jouy, Clément Roussier, Jérémie Guez

Fotografía: Romain Carcanade

Reparto: Mathieu Kassovitz, Olivia Merilahti, Malik Bine, Zakariya Gouram, Jolente De Keersmaeker, Souleymane M'Baye, Billie Blain, Lyes Salem, Ali Labidi, David Saracino, Tomy Leconte, Yves Afonso, Alban Lenoir

Puntuación: 7/10

2 comentarios:

  1. En el catálgo de Netflix... anotada (mientras te leía pensaba... ¿donde la puede ver?)

    HemosVisto!

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