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lunes, 30 de agosto de 2021

'Patton': La gloria siempre es pasajera

Controvertido, egocéntrico, impulsivo, mal hablado y con muy malas formas, pero un estratega de los pies a la cabeza a quien EEUU y el resto del mundo deben mucho. No hablo de Winston Churchill, que también podría entrar en esa descripción, sino del general George Patton.

(Foto: IMDB)

La biografía de este brillante militar fue llevada al cine -de forma magistral- en el año 1970 de la mano de Franklin J. Schaffner. Apoyado en un guion escrito por Edmund H. North y un 'tal' Francis Ford Coppola a las puertas del Olimpo cinematográfico, Patton es una radiografía no solo personal, sino también histórica. Desde el norte de África a Berlín, pasando por Sicilia, Normandía y Las Ardenas, el filme hace un exhaustivo análisis a las mayores gestas que los Aliados libraron frente al ejército alemán. 

jueves, 26 de agosto de 2021

'Jinetes de la justicia': Mikkelsen y Lie Kaas, un algoritmo con 100% de probabilidades de éxito

Estadísticas y probabilidades; algoritmos; logaritmos; variables... ¿Existe el azar o todo está sumado a la lógica matemática? No lo sé, pero tengo la impresión que de todo eso hay en la vida, como una especie de ecuación donde tarde o temprano despejaremos la X. Y en poco menos de dos horas lo ha recogido condensado el guionista y director danés Anders Thomas Jensen, en Jinetes de la Justicia, con dos colosales Mads Mikkelsen y Nikolaj Lie Kaas como principales protagonistas.

lunes, 23 de agosto de 2021

'Le Mans 66': Damon y Bale, más ligeros, más rápidos y más canallas

 Ken Miles: ¿Vas a construir un coche para ganar al viejo Ferrari con Ford? ¿Con un Ford? ¿Y cuánto tiempo les has dicho que necesitabas, unos trescientos años?

Carroll Shelby: Noventa días.

jueves, 12 de agosto de 2021

El 'Tiempo' es oro en manos de M. Night Shyamalan

Siento debilidad por M. Night Shyamalan, desde su explosión popular en El sexto sentido, una película a la que regresar una y otra vez y observar que por ella no pasa el tiempo. Tampoco por otra de mis placeres confesables: Señales. Aún guardo en la retina la expresión de Joaquin Phoenix frente al televisor, observando al alienígena al otro lado de la pantalla. Batea Merrill... En fin, maravilloso.

Y podría estar hablando horas de El protegido (¡Qué barbaridad de filme!) y sus continuaciones en Múltiple y Cristal (lo que hace James McAvoy es de otro planeta), o La joven del agua, El bosque y recientemente La visita. Incluso sus aportaciones en Wayward Pines (la primera temporada le da sopas con honda a la segunda).  No me meteré en sus obras menores; que lo hagan otros.

En fin, un director todopoderoso, que siempre ofrece algo más allá de lo convencional, llevando en ocasiones al límite al espectador, tras un atosigamiento que te acompaña días y días. Al menos en los trabajos anteriormente citados, el poso de Shyamalan te invita a activar todos los sentidos de tu Ser. Algo que trasciende al cine moderno, con ese porte clásico que el director aprovecha para aparecer en secuencias esporádicas, como un punto de inflexión en la trama.

Este gusto se lo ha dado personalmente y más prolongado, curiosamente, en su último trabajo: Tiempo. Y de nuevo el cineasta indio logra satisfacer (a mi al menos) las expectativas creadas antes de su estreno. Porque cuando se viene algún nuevo trabajo de M. Night Shyamalan: ¡Paren las rotativas!