Hae-Joon (Park Hae-II) es un veterano detective, el mejor en lo suyo, que investiga la extraña muerte de un hombre en la cima de una montaña. Parece un suicidio o, al menos, todo a punta a ello, pero su olfato le dice que no, que eso sería cerrar el caso en falso.
Siguiendo la rutina habitual, el policía toma declaración a Sore, la mujer del difunto (Tang Wei). Sospecha de ella, de su aparente fragilidad. Algo parece ocultar. Dudas que crecen de forma paralela a la atracción que siente por ella. ¿Pobre mujer o una casualidad sin mas? Una fascinación que va más allá de lo físico, de lo emocional, que empieza a nublar su buen juicio y a desestabilizar la que parecía una vida perfecta.
