El 3 de marzo de 1991 no es una fecha cualquiera en el calendario de Los Ángeles (Estados Unidos). Todo americano recuerda la paliza que recibió aquel día el taxista afroamericano Rodney King a manos de cuatro policías angelinos que posteriormente serían juzgados. Las imágenes dieron la vuelta al mundo gracias a la grabación de un grupo de testigos. Y fueron la causa del levantamiento popular de la población negra, harta de ser ninguneada por las instituciones.
Independientemente de quien fue Rodney King, de por qué la Policía de Los Ángeles le perseguía y aplicó la fuerza en su detención, o de los disturbios generados a continuación y tras el juicio a los agentes, el 3 de marzo de 1991 fue un día donde la cuestión racial en Estados Unidos cobró de nuevo un significado que sigue todavía latente en el país. Una historia que le ha valido de excusa a la directora turco francesa, Deniz Gamze Ergüven, para llevar a la gran pantalla Kings, su segunda película tras la aclamada Mustang, y tratar de abordar esta temática a través de una familia capitaneada por Halle Berry.
Independientemente de quien fue Rodney King, de por qué la Policía de Los Ángeles le perseguía y aplicó la fuerza en su detención, o de los disturbios generados a continuación y tras el juicio a los agentes, el 3 de marzo de 1991 fue un día donde la cuestión racial en Estados Unidos cobró de nuevo un significado que sigue todavía latente en el país. Una historia que le ha valido de excusa a la directora turco francesa, Deniz Gamze Ergüven, para llevar a la gran pantalla Kings, su segunda película tras la aclamada Mustang, y tratar de abordar esta temática a través de una familia capitaneada por Halle Berry.
