"Tuve un sueño, que no fue un sueño.
El sol se había extinguido y las estrellas
vagaban a oscuras en el espacio eterno,
sin luz y sin rumbo, y la helada tierra
oscilaba ciega y negra en el cielo sin luna;
llegó el alba y pasó, y llegó de nuevo, sin traer el día".
Así arranca Oscuridad, escrito por Lord Byron en el verano de 1816. Y también es el punto de partida de una de las películas más fascinantes de la historia del cine español: Remando al viento, escrita y dirigida en 1988 por Gonzalo Suárez.


