Mostrando entradas con la etiqueta Charles Dance. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Charles Dance. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de enero de 2026

Frankenstein: "Y así el corazón por roto que esté seguirá viviendo"

El 1 de enero de 1818 vio la luz la novela Frankenstein o El moderno Prometeo, escrita por Mary Wollstonecraft Shelley, conocida para la posteridad como Mary Shelley. Considerada la primera novela de ciencia ficción moderna, la obra pone en tela de juicio la moralidad científica y el afán del ser humano a jugar a ser Dios, creando vida desde la destrucción en vez desde el amor, condición innata de la persona.

Frankenstein tiene su semilla en el verano de 1816, conocido como el año sin verano, debido a la erupción del volcán Tambora, que dejó unas temperaturas inusuales en el hemisferio norte. Un verano que el matrimonio Shelley pasó junto a Lord Byron, en la Villa Diodati, Suiza. 

Byron retó a los Shelley y a su médico personal, John Polidori, a componer, cada uno, una historia de terror. De los cuatro, solo Polidori completó la historia, pero Mary concibió una idea, que terminaría siendo la popular novela de terror gótico que, todavía hoy, sigue fascinando. 

En España tenemos una película, Remando al Viento, dirigida por Gonzalo Suárez, protagonizada por Hugh Grant, Lizzy McInnerny, Valentine Pelka, Elizabeth Hurley y José Luis Gómez, que recrea de forma sobresaliente aquel verano en el que se fraguó Frankenstein. Una película exquisita en sus formas y su composición, con una narrativa excepcional y unos personajes magistralmente interpretados. 

martes, 8 de diciembre de 2020

'Mank': "Un guionista influye más en la opinión pública que un politicucho"

Ciudadano Kane es una obra maestra. No descubro nada, lo sé. Considerada como una de las mejores películas de la historia, podrá gustar más o menos su argumento, pero es innegable que Orson Welles (para mi la gloria se la lleva Campanadas a medianoche) revolucionó la forma de hacer cine hasta entonces conocida. Era el chico de oro del momento, con un talento innato para hacer cine. Y a eso se sumó la libertad que le dio la RKO, de rodearse de un equipo infalible, y crear arte desde esa posición. Era imposible fallar.

Entre los chicos de Welles estaba el guionista Herman Mankiewicz, el mayor de una familia de genios. El pequeño era Joseph, autor de otra de mis obras favoritas: Julio César. Pero hoy el protagonismo se lo lleva Herman, o más bien 'Mank', como le llamaban sus allegados (ahora que está de moda la palabra). Y además es el título de la película de otro de mis directores de cabecera: David Fincher

Traductor

Lo más visto

Archivo del blog