El domingo, 7 de diciembre, Estados Unidos entró de lleno en la II Guerra Mundial tras el ataque de Japón a Pearl Harbor. Se desencadenó así una contienda sin precedentes por el control del Pacífico entre el Imperio nipón y USA, que tuvo su oportunidad de revancha, casi un año después, en Midway.
La sorpresa de Pearl Harbor fue una bofetada para el gigante americano, que no estaba preparado ante tal sacudida. Con lo que llegaba a su revalida en clara inferioridad de efectivos, ideas y en posición defensiva. Ante la superioridad nipona, había que jugar con la sorpresa, la audacia y el valor de una serie de hombres llamados a cambiar el curso de la historia.
La sorpresa de Pearl Harbor fue una bofetada para el gigante americano, que no estaba preparado ante tal sacudida. Con lo que llegaba a su revalida en clara inferioridad de efectivos, ideas y en posición defensiva. Ante la superioridad nipona, había que jugar con la sorpresa, la audacia y el valor de una serie de hombres llamados a cambiar el curso de la historia.
