¿Quién no quiere a Santa Claus? Incluso si, como es mi caso, eres más tradicional y tienes más cariño a los Reyes Magos de Oriente, el gordo y bonachón San Nicolás -la leyenda procede de un obispo cristiano griego- es admirado y respetado a lo largo y ancho del mundo. Un personaje bondadoso al que todos, grandes y pequeños, adoran. Así pues, ¿quién podría pensar que alguien disfrazado como este venerado personaje podría atracar un banco?
