Nunca trabajes con niños, con animales o con Charles Laughton, dijo una vez el gran Alfred Hitchcock. Sus razones tendría el realizador de títulos tan importantes como Psicosis o Con la muerte en los talones. Su querencia por tener todo bajo control se veía amenazada por la presencia en sus rodajes de uno de los tres elementos nombrados anteriormente.
Por supuesto, siempre hay excepciones a la regla. Charles Laughton ha sido uno de los mejores intérpretes de la primera parte del siglo XX; las películas familiares con animales de verdad siempre han tenido éxito -Bethoven o Babe, el cerdito valiente siguen siendo obras muy recordables-; y el rodaje con niños, a pesar de su dificultad, ha dado grandes películas.
Atrapando a un monstruo podría entrar en ese club. Un título correcto, que bien es verdad o será recordado más allá de unas horas después de verla, pero que funciona. Cuenta en su reparto como protagonista con Aurora -Sophie Sloan- una niña de ocho años que pide ayuda a su vecino, un asesino a sueldo -Mads Mikkelsen- para que mate al monstruo que supuestamente vive bajo su cama y que se ha comido a su familia.
