domingo, 22 de diciembre de 2013

'Días de Radio': Una infancia marcada por la magia de las ondas

En 1987, Woddy Allen escribía y dirigía la que para mi es su película más entrañable y mágica: Días de radio. En aproximadamente hora y media de duración, el genio de Nueva York rinde un sentido y divertido homenaje a aquellos programas radiofónicos que contaban historias de superhéroes, crónicas de la alta sociedad y un sinfínn de concursos que sin duda marcaron la infancia de muchas generaciones y cuya huella se ha hecho patente a lo largo de los años en la filmografía del cineasta. Recuerdos que también evocará en otra de sus obras cumbres, Midnight in Paris.

En cierto modo llega a rendir tributo a otra joya del cine español, Historias de la radio, de José Luis Sáenz de Heredia de la que además copia prácticamente uno de los episodios -el del ladrón- en los que se dividía la cinta, que contaba con la aparición de Paco Rabal, Margarita Andrey, José Isbert o Tony Leblanc, entre otros. No cabe duda de que Allen debió disfrutar en sus inicios de este magnífico filme y así lo refleja en Días de radio.

Seth Green es el pequeño Joe.
Porque aquí hay muchos datos autobiográficos del genio y no solo a la marca que dejó la radio en su infancia. En concreto, la acción se desarrolla en el seno de una familia judía, en la década de 1940, compuesta por una serie de personajes variopintos y que tienen como principal protagonista al pequeño Joe, interpretado por un jovencísimo Seth Green (Ratas a la carrera, Enemigo Público), el álter ego de Allen en la pantalla.

El director norteamericano es, además, el narrador omnisciente que nos cuenta con un deje de nostalgia conmovedor, las aventuras e inquietudes de Joe. Problemas que van desde la religión, las relaciones con las mujeres, la política y la filosofía, temas muy recurrentes en la obra del neoyorkino. Pero lo que sin duda la hace grande e imprescindible es la sinceridad con la que están filmadas todas y cada una de las escenas y diálogos que la componen. Secuencias que parecen partir desde el mismísimo corazón de Allen.

Wallace Shawn pone voz al Vengador Enmascarado:
"Atención malhechores, donde quiera que esteis".
Principalmente ahora, con la Navidad entrando por la puerta, es imposible no identificarse con ese Woody Allen de niñez, enamorado del Vengador Enmascarado -al que da vida un fijo en la carrera del neoyorkino, Wallace Shawn (Melinda y Melinda, Sombras y Niebla), dejando patente una vez más la magia de las ondas- y su anillo con compartimento secreto que debe conseguir a toda costa, aun a riesgo de ser reprendido por sus padres y el infalible rabino, con el que tendrá una de las mejores escenas de toda la película. Y claro, todo ello mientras la radio endulza el paisaje sonoro.

Brillantes secundarios 

La radio y Joe, los dos ejes centrales de esta magnifica película. Para poner la guinda a esta obra de arte Woody Allen vuelve a poner de manifiesto su brillante capacidad creadora, colocando sobre el tapete unos personajes e historias secundarias que dan consistencia -aun más si cabe- a todo el argumento principal.

Danny Aiello y Mia Farrow protagonizan un rocambolesco romance.
Así, y prácticamente entregando el testigo de musa a musa, aparecen en pantalla actrices de la talla de Diane Keaton (Anniel Hall, Manhattan), en un papel eso sí breve, como el de Jeff Daniels (La rosa púrpura del Cairo) y el cameo de William H. Macy (Fargo); Mia Farrow (Otra mujer, Hannah y sus hermanas), en un registro donde siempre ha desplegado su talento como una mujer inocente e ingenua, sin relación con la familia salvo por su melodiosa voz a través de las ondas y que vivirá un episodio divertido y cómico junto a Danny Aiello (Broadway Danny Rose), un gángster venido a menos. Finalmente destaca otra asidua del cineasta neoyorkino, Dianne West (ganadora del Oscar a la mejor actriz secundaria por Balas sobre Broadway), en el papel de la tía Bea, una romántica empedernida que protagoniza uno de los momentos cumbres de la historia de la radio: cuando Orson Welles dramatizó para toda la humanidad La Guerra de los Mundos.

Además de la tía Bea, la familia queda completada por los abuelos de Joe; sus progenitores, que de forma chistosa siempre andan a la gresca; y una hermana en plena edad del pavo que baila al son de Carmen Miranda. Amén de una infinidad de individuos que completan el típico vecindario de una familia media con la cual es imposible no empatizar. 

En definitiva, puede que no sea su película más redonda, ni la más recordada a la hora de repasar la vida cinematográfica de Woody Allen, pero para aquellos que, como un servidor, aman a esa fiel compañera de viaje llamada radio, capaz de marcar toda una vida, y por supuesto el cine, Días de radio se convierte en una cinta casi de culto, imprescindible en cualquier estantería. Un verdadero homenaje a esa época irrepetible en la que la radio ocupaba un más que merecido lugar en el seno familiar. 


Ficha Técnica


Título original: Radio Days

Género: Comedia

Año: 1987

Duración: 85 min.

País: Estados Unidos 

Director: Woody Allen

Guión: Woody Allen

Música: Dick Hyman

Fotografía: Carlo Di Palma

Reparto: Mia Farrow, Dianne Wiest, Danny Aiello, Seth Green, Julie Kavner, Josh Mostel, Michael Tucker, Wallace Shawn, Kenneth Mars, Diane Keaton, Tony Roberts, Jeff Daniels

Premios: 1987: 2 Nominaciones al Oscar: Mejor guión original, dirección artística
                1987: BAFTA: Mejor diseño de producción y vestuario. 7 nominaciones

Puntuación: 8,5/10

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