Antes del 15 de marzo de 1972, la Paramount estaba en la miseria. Dos años antes había levantado cabeza con Love Story, pero desde entonces, solo cosechaba fracaso tras fracaso. Ese día, sin embargo, lo cambió todo. Vio la luz El padrino y elevó a la Paramount a los altares. Cincuenta años después, su oferta sigue siendo irrechazable.