Se abre el telón y se ve un tren camino de Turquía. En el interior del mismo, un hombre de raza negra, norteamericano, con gorro musulmán, leyendo un libro. Ha encontrado su objetivo: un turco de mediana edad que ha secuestrado a su hija estadounidense para alejarla de su madre. En el bar restaurante del tren, el secuestrador y sus secuaces comprueban las persuasivas habilidades del desconocido americano.
Desde esta primera secuencia, el espectador sabe lo que va a encontrar: una buena película de acción y espionaje. Eso es The Equalizer 2, la segunda entrega de las andanzas de Robert McCall -Denzel Washington, Fences- el solitario exagente de la CIA que sigue empeñado en ayudar a todos aquellos que están oprimidos.
