jueves, 12 de julio de 2018

'22.11.63': ¿Salvará James Franco a JFK?

22 de noviembre de 1963. John F. Kennedy (JFK) viaja a Dallas con la comitiva presidencial (entre ellos su vicepresidente Lyndon B. Johnson) para ganar apoyos a su campaña a las presidenciales. Junto a él se encuentra también su mujer, Jackie, y el gobernador Connally y su esposa. Tras diversas reuniones con la Cámara de Comercio, entre otras, los cuatro suben a un Lincoln X-100 descapotable y recorren las calles de la ciudad dándose un baño de masas.

La caravana del presidente llega a la Plaza Dealy a las 12.30 horas. Según la versión oficial, pasada Elm Street, Lee Harvey Oswald, un exmarine desertor que viajó a Rusia y volvió a Estados Unidos, se encuentra en la ventana del sexto piso del Almacén de Libros Escolares de Texas, con un fusil de cerrojo Carcano M91/38 de fabricación italiana, con mira telescópica, cargado. Está a 20 metros del presidente y efectúa tres disparo. El primero falla. El segundo da en el blanco. Y el tercero cambia la historia.


El asesinato de JFK en Dallas convulsionó al mundo. Sobre todo porque fue filmado por un ciudadano de a pie como Abraham Zapruder, cuya película sirvió de base para crear la Comisión Warren. Y también dar pie a un sinfín de teorías. Unas más conspiranoicas que otras. También la literatura y el cine han contribuido a agrandar esa leyenda negra del crimen del trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos de América.

Por recordar una: JFK: Caso abierto, de Oliver Stone. Basada en la novela de Jim Garrison, el fiscal de Nueva Orleans -donde Oswald pasó parte de su vida- que puso en tela de juicio las conclusiones de la Comisión Warren, la obra de Stone es quizá la que más pábulo ha dado a ese complot de la CIA y el FBI de J.Edgar Hoover para matar a Kennedy y utilizar a Oswald como 'cabeza de turco'. Una película sobresaliente, al margen de la -posible- veracidad de lo que narra.

Y dentro de la literatura, como no podía ser de otra manera, Stephen King también se ha aproximado al asesinato de JFK. Lo ha hecho a través del libro 22.11.63, que mezcla historia, hechos y personajes reales, con otros ficticios, viajes en el tiempo y muchísima tensión e intriga. Una novela superlativa adaptada a la televisión en forma de miniserie de 8 capítulos con el mismo título. Trabajo televisivo que ha contado con la colaboración del propio King y la producción de J.J. Abrams.

La caravana presidencial de JFK pasado Elm Street.

Dirigida por Kevin Macdonald (El último rey de Escocia, Mi vida Ahora) y James Strong (Doctor Who), Jame Franco (The Disaster Artist) da vida al profesor Jake Epping -impresionante, una vez más-. Vive en Lisbon Falls y da clases de literatura a chavales por la mañana y a mayores por las noches. En una de esas clases nocturnas, la historia que narra uno de sus alumnos, el conserje Harry Dunning -Leon Rippy-, le cambia por completo su día a día, que actualmente se hunde entre la monotonía y el proceso de separación de su mujer -alcohólica en la novela de Stephen King-.

El vuelco de 180 grados es total cuando su amigo y barman, Al Templeton -Chris Cooper-, le muestra la posibilidad de viajar en el tiempo. Concretamente a 1960. Y le propone una misión inverosímil. Casi imposible: encontrar a Lee Harvey Oswald, confirmar que actuó solo y salvar la vida de John Fitzgerald Kennedy.

Madriguera de conejo VS Condensador de Fluzo

La novela de Stephen King es una auténtica maravilla narrativa. Es verdad que su acción se desarrolla desde 1958 en vez de 1960, como la serie. Pero tiene su porqué y a nivel literario, os adelanto, es casi como un orgasmo descubrir que no es casual la fecha. Los fans de King sabréis que 1958 no es un año cualquiera en su bibliografía. Y hasta ahí voy a revelar del libro.

Daniel Webber es Lee Harvey Oswald en la ficción.

Porque en estas líneas nos ocupa la serie 22.11.63. Un adaptación impecable del trabajo de King. Y no es nada fácil. Pero los guionistas consiguen trasladar la esencia de la novela a la pantalla pequeña. Aunque se pierde información, como no puede ser otra forma, los 8 capítulos son prácticamente fieles a la historia principal que no es otra que evitar el asesinato de JFK y cambiar el curso de la historia.

¿Cómo sería la vida de los Oswald -Lee, Marina y June? ¿Realmente Lee Harvey quería pasar a la historia de esa manera? ¿Y la de Kennedy? ¿Qué hizo el FBI para evitar el crimen? ¿Qué papel jugó George de Mohrenschildt? ¿Cómo era esa Dallas de 1960? Son solo algunas de las preguntas que se van formulando a medida que se desarrolla la miniserie. La respuesta se consigue viajando en el tiempo.

Y cuando hablamos de viajes en el tiempo, es imposible que no se venga a la cabeza el Condensador de Fluzo de Regreso al Futuro que, en el caso de 22.11.63, lo encontraremos en la Madriguera de Conejo. Esa es la puerta hacia el otro lado que, como Alicia en el País de las Maravillas, utiliza James Franco para embarcarnos en un viaje vertiginoso por una parte de la historia de Estados Unidos.

En el camino, el profesor Epping se va encontrando una serie de personajes secundarios igual de fascinantes y donde la ciencia ficción se abre a la intriga, al terror incluso, o el amor. Un serie de subtramas se unen al hilo principal de la serie y este es otro de los grandes aciertos de 22.11.63, cuyos minutos vuelan en pantalla. Te absorben. Te atrapan. No te sueltan incluso cuando apagas el televisor, consiguiendo el mismo efecto que las páginas escritas por Stephen King.

La recreación no puede ser más perfecta. Desde el vestuario, los decorados o la imagen, visualmente muy potente. En ese estilo Zodiac (David Fincher), te metes de lleno en la Texas de entre 1960 y 1963. Valor añadido para hacer más fascinante aún 22.11.63.

El pasado no quiere que lo cambien

Y además del entretenimiento puro y duro, 22.11.63 tiene ese poso reflexivo y de emoción que se consigue por varios caminos. El primero sobre la losa que supone el pasado en el presente. El afán humano por querer cambiarlo todo. Pero el pasado no quiere que lo cambien. Y si no, siempre estará ahí Mister Tarjeta Amarilla para recordarte, como al profesor Epping que "no deberías estar aquí".

Sadie Dunhill y el profesor Epping. O lo que es lo mismo. Sarah Gadon y James Franco.

Peso si fascinante es la idea de evitar el asesinato de Kennedy, he de reconocer que la historia de amor entre el profesor y la señorita Saddie Dunhill -perfecta Sarah Gadon- golpea directamente al corazón. Nunca he sido muy partidario de introducir el amor en una historia tan tensa como la planteada por la serie y el libro de King. Muchas veces ese romance suele devorarlo todo y acaba por romper el climax de la trama principal. Pero en esta ocasión es una bocanada de oxígeno. Ya sea por la química de los dos personajes en la ficción y la de Franco y Gordon en pantalla, su historia de amor es apasionante.

No así la entrada en acción de George McKay, que da vida a Bill Turcote. Un personaje en la novela casi testimonial, pero al que en la serie se le da excesivo protagonismo. Quizá lo más flojo de los ocho capítulos junto al Oswald que desarrolla Daniel Webber. Y aun siendo ambos lo menos destacado, no ha lugar a que 22.11.63 pierda fuelle.

22.11.63 es la respuesta a qué hago durante las vacaciones. Y una recomendación, aunque sea una perogrullada. Primero devorad el libro y después entregaos a James Franco y el resto del equipo.


Ficha Técnica


Título original: 11.22.63

Año: 2016

Duración: 1 temporada; 8 capítulos; 438 min (50 aprox. cada capítulo)

Género: Series / Ciencia Ficción / Intriga / Hechos Reales / Amor / Viajes en el tiempo / Thriller

País: Estados Unidos Estados Unidos

Dirección: Kevin Macdonald,  James Strong

Guión: Bridget Carpenter, Brian Nelson, Quinton Peeples (Novela: Stephen King)

Música: Alex Heffes

Fotografía: Adam Suschitzky, David Katznelson

Reparto: James Franco, Sarah Gadon, George MacKay, Chris Cooper, Daniel Webber, Leon Rippy, Josh Duhamel, Joshua Holmes, Erica Anderson, Juliette Angelo,  Kristian Bruun, Miranda Calderon, Jonny Coyne, Joanna Douglas, Colin Doyle, Jack Fulton, Michael Izquierdo, Braeden Lemasters

Premios: 2016: Sindicato de Guionistas (WGA): Nom. a Mejor guión adaptado (formato largo)

Puntuación: 9/10

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Traductor

Lo más visto

Archivo del blog