Jardani Jovanovic, qué placer volver a verte. Keanu Reeves ha regresado con John Wick 4. Dicen que de su boca solo salen unas 380 palabras en todo el metraje. Y es que a buen entendedor, pocas palabras bastan. Porque por Jonathan hablan sus gestos, su expresión, su mirada, sus puños, extremidades y unas armas de fuego o blancas que claman venganza contra la Alta Mesa.
Tras matar al 'anciano' en la desértica Marruecos, John busca refugio en Osaka. Han puesto precio a su cabeza y el marqués Vincent de Gramont (Bill Skarsgård) tiene carta blanca para acabar con todo lo que representa Baba Yagá, incluyendo a sus socios/amigos. Un solo hombre no puede acabar contra todo el sistema, pero las leyes ancestrales dan la posibilidad a Wick de desafiar al marqués en duelo y poder restituir los privilegios. Será entonces cuando las calles de París dicten sentencia.
