jueves, 10 de diciembre de 2020

'Nuestros mejores años': Muccino sabe pulsar la tecla de la nostalgia

Cuarenta años de amistad son un mundo. Toda una vida de altibajos: el primer amor y desamor, que suelen ir de la mano; la rebeldía de una generación frente a la de sus progenitores, la incursión en el mundo laboral, sacar adelante a una familia, sueños truncados de la adolescencia... Vamos: éxitos y fracasos, lo que viene a ser la montaña rusa de la vida. Un viaje más llevadero si se cuenta con la compañía de amigos, con todas las letras. Esa familia elegida no impuesta.

Paralelamente, durante cuatro décadas, los cambios individuales que sí notamos, se dan también en la  sociedad que nos engloba. Tiempo más que suficiente para que un país de una vuelta de 180 grados...Si bien siempre mantendrá parte de su idiosincrasia, transmitida a lo largo de los siglos. Tradiciones que para la mayoría son un encanto, y para otros un incordio. Pero eso ya...

En fin, que esto es lo que propone la notable Nuestros mejores años, última película hasta la fecha de Gabriele Muccino, corresponsable también del guión. Un trabajo en el que aborda la evolución durante cuarenta años de cuatro amigos, desde los ochenta hasta la actualidad. Y a la vez, el desarrollo de una Italia y el mundo en general, en el que les ha tocado vivir.

Muccino es el responsable de películas como 7 almas o En busca de la felicidad, obras en las que la emoción y el sentimentalismo están muy presentes. Con Gli anni più belli (título original) no podía ser de otra manera, y el cineasta italiano sabe tocar muy bien esa tecla, jugando con una nostalgia, que a quien más quien menos le ha atrapado en algún momento de la vida.

Es en ese punto, el del anhelo, cuando la película de Muccino te pesca. Caes en su red y te dejas llevar, merced a unos personajes deliciosos y muy bien interpretados por todo el elenco. El director romano sabe llevar en todo momento el desarrollo de sus protagonistas, haciéndoles vivir situaciones verosímiles, y con las que el espectador siempre va a empatizar. En cualquier momento de tu vida has sido uno de ellos. Y si encima transcurre por las calles de Roma, imposible no rendirte ante todo esto.

A ti, a mi, a todos, nos ha engullido el amor, los sueños de un trabajo ideal, pero también la decepción por un amigo, que dejó de ser el que era para convertirse en alguien a rechazar. Y así, los primeros años de adolescencia y juventud que retrata la película de Muccino, a mi me convencen. Es más, me encantan. Pero a medida que los cuatro amigos van madurando, y se ve la intención del realizador italiano, de hacer un paralelismo con la nueva generación que viene empujando, pierde la fuerza del principio. Me desengancho.

También, porque trata de abarcar más de lo necesario, desde el punto de vista histórico, lo que entorpece un poco más la evolución del argumento. Lo que no es óbice para que una vez terminada, salgas con una sonrisa de oreja a oreja del cine. Y sí, también te seques una lágrima, porque de repente te ha invadido el recuerdo de aquel primer beso o la primera juerga que compartiste con tus amigos, hoy padres agobiados por las facturas.

Que es fácil ganar con esos ingredientes es evidente. Pero también supone un riesgo de caer en clichés  que aquí, afortunadamente, no se da. Con lo que Nuestros mejores años es una buena apuesta para reencontrarse con los cines en un año que ya toca a su fin.


Ficha Técnica

Título original: Gli anni più belli 

Año: 2020

Duración: 129 min.

País: Italia Italia 

Dirección: Gabriele Muccino

Guion: Gabriele Muccino, Paolo Costella

Música: Nicola Piovani

Fotografía: Eloi Molí

Reparto: Pierfrancesco Favino, Micaela Ramazzotti, Kim Rossi Stuart, Claudio Santamaria, Francesco Centorame, Andrea Pittorino, Nicoletta Romanoff, Paola Sotgiu, Francesco Acquaroli

Puntuación: 7/10

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