domingo, 18 de noviembre de 2018

'El rey proscrito'': Chris Pine, un aceptable heredero de William Wallace

En 1995, Mel Gibson dirigía y protagonizaba Braveheart. El inicio de la independencia de Escocia frente a Inglaterra. Un filme que no necesita presentación y habla por sí solo.

A parte de dar un nuevo impulso al cine de aventuras histórico inspirado en la Edad Media, Gibson arrasaba entre el público y la crítica con una película cuyo final dejaba hueco para una continuación. Un espacio que ahora ha ocupado El rey proscrito, dirigida por David Mackenzie (Comanchería) y protagonizada por Chris Pine (Star Trek, Wonder Woman)-, disponible en Netflix.


De nuevo Mackenzie y Pine unen sus caminos tras Comancheria, una película sobresaliente. Sin embargo en El rey proscrito no alcanzan tanto nivel de excelencia, pese a los esfuerzos de ambos. Logrando finalmente una película aceptable, que se deja ver. Una obra que se centra en la proclamación como rey de Escocia de Robert Bruce -en Braveheart el honor recaía en un gran Angus MacFadyen-, y su posterior lucha por la independencia contra Inglaterra.

William Wallace había sido apresado por los ingleses, provocando la rendición de Escocia. De hecho la película arranca con diez minutos de un espectacular plano secuencia donde, a modo de presentación de los personajes, se evidencia la capitulación escocesa, con matrimonio incluido entre Bruce y Elizabeth de Burgh -Florence Pugh-, ahijada del rey de Inglaterra. Un monarca, Eduardo Longshanks, al que da vida Stephen Dillane, el Stannis Baratheon de Juego de Tronos.

Stephen Dillane es el rey de Inglaterra, Eduardo Longshanks (Netflix).

Sin embargo, la ejecución de Wallace provoca que el nuevo rey de Escocia rompa la ominosa paz firmada con los ingleses. Y a partir de entonces, Robert Bruce se lanza a unir la voluntad de los nobles escoceses para luchar por la independencia de su país, siguiendo así el camino emprendido anteriormente por William Wallace.

La sombra de William Wallace

Veintitrés años después del estreno de Braveheart, David Mackenzie recoge el testigo de Mel Gibson para abordar de nuevo la independencia de Escocia. La sombra de Wallace, como de Braveheart es muy alargada. Siempre está presente en El rey proscrito, a la que le falta toda la épica, la emoción y el sentimiento de la primera.

Chris Pine y Florence Pugh, coronados reyes de Escocia (Netflix).

La película de Mackenzie está más centrada en los hechos, con una línea argumental a modo de ensayo histórico de la época. Parca en emociones, se centra principalmente en contar los acontecimientos sin tomarse demasiadas licencias narrativas, que en este tipo de películas son bienvenidas. Únicamente, la historia de amor entre Pine y Pugh guarda cierta emoción que tampoco aporta mucho más a la trama.

Desprovista de alma, hay que reconocer eso sí que el vestuario, la fotografía y las escenas de batalla están muy conseguidas, siendo puntos fuertes de la película producida por Netflix. Realmente es lo que termina por hacer interesante y aceptable a la obra de David Mackenzie, y tal vez en la gran pantalla se hubiese gozado más aún.

Chris Pine en un momento de la batalla, las mejores escenas de la película (Netflix).

Pero a parte de la heroicidad y el ímpetu de Braveheart -es imposible, pese a los intentos, no compararla-, el atractivo de la película de Mel Gibson radicaba también en unos personajes secundarios brillantes. Tantos los lugartenientes de Wallace como los ingleses, poseían un magnetismo espectacular. Personajes que daban para una película propia -y así ha sido el caso de Robert Bruce-.

Desgraciadamente, en El rey proscrito eso no se da. Ni siquiera Aaron Taylor-Johnson, que da vida a Doulas 'El Negro' -el papel iba a ser para Ben Foster que no pudo por problemas de agenda-, y cuyo recorrido podría haber sido más amplio, genera esa fascinación que sí producían Hamish -Brendan Gleeson- o Stephen -David O' Hara-. Y tampoco ayuda la caracterización del enemigo. A veces caricaturesco. Sobre todo el Príncipe de Gales -Billy Howle-. Por lo que, sin apenas gloria, la película deja esa sensación de poder haber sido algo más fuera del corsé de los hechos. Un producto más de Netflix que, para tardes de domingo sin mayores aspiraciones, puede valer desde el sofá de casa.


Ficha Técnica


Título original: Outlaw KingReino Unido

Año: 2018

Duración : 122 min.

Género: Aventuras / Drama / Cine histórico

País: Reino Unido Reino UnidoReino Unido

Dirección: David Mackenzie

Guión: David Mackenzie

Fotografía: Barry Ackroyd

Reparto: Chris Pine, Aaron Taylor-Johnson, Billy Howle, Florence Pugh, Callan Mulvey, Stephen Dillane, Tony Curran, James Cosmo, Matt Stokoe,  Sam Spruell,  Paul Blair, Chris Fulton, Steven Cree, Stephen McMillan, Lorne MacFadyen, Jack Greenlees, Josie O’Brien, Jamie Sives, Alastair Mackenzie, Gilly Gilchrist

Puntuación: 6/10

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