sábado, 4 de enero de 2020

'Richard Jewell': Yo acuso, por Clint Eastwood

Empieza bien 2020, cinematográficamente hablando. Lo ha hecho con Richard Jewell, dirigida por Clint Eastwood -con producción de Leonardo DiCaprio y Jonah Hill que un año después de Mula se pone detrás de las cámaras para rodar una historia humana a la par que cargada de un fuerte denuncia, nada tendenciosa, sobre la prensa amarillista y el trabajo del FBI.


En 1996, en plenas Olimpiadas de Atlanta, el vigilante de seguridad Richard Jewell dio la voz de alarma por una mochila sospechosa abandonada en el Centennial Olympic Park, donde se encontraban cientos de personas disfrutando de un concierto al aire libre. Gracias a su aviso, Jewell salvó muchas vidas antes de que el artefacto explosionara, convirtiéndose así en un héroe.

En 1996, Richard Jewell evitó una masacre en el Centennial Park de Atlanta.

Sin embargo el FBI necesitaba un cabeza de turno ante su ineficacia, y centraron sus sospechas sobre este rechoncho y bondadoso vigilante, con la ayuda inestimable de la prensa. De héroe a villano, Richard Jewell sufrió en sus carnes el peso de esa justicia paralela implacable, la de la opinión pública y un sistema que intentó colgarle a toda costa el atentado del Centennial.

Clint Eastwood, además de ser uno de lo mejores delante y detrás de las cámaras, es conocido por representar uno de los rostros visibles de los conservadores estadounidenses. Pero como ya hiciera con Ejecución inminente o Million Dollar Baby, logra con Richard Jewell una de sus películas más reaccionarias. Y sin ínfulas de ello. Mucho más eficaz que cualquier otra cinta progre, más sectaria y evidente en la práctica.

Sam Rockwell, de nuevo espectacular en la película de Clint Eastwood.

Con este trabajo, al igual que en Sully, Eastwood parte de la figura de un héroe del pueblo que de la noche a la mañana se convierte en el principal enemigo de una sociedad muy dada al linchamiento. Y así, el director de Cazador blanco, corazón negro lanza toda una andanada de ética y moral a esa parte de los medios de comunicación, más hienas que periodistas. Pero también al sistema policial norteamericano. Y en especial a los federales y su protocolo de actuación. Una especie de 'Yo acuso', con fundamentos, contra esa parte de la sociedad morbosa y ávida de sangre inocente. 

Sin duda su principal estilete para este cometido es Sam Rockwell. Pese a que el protagonista de la historia es un perfecto Paul Walter Hauser, el ganador de un Oscar por Tres anuncios en las afueras se convierte en el adalid de los derechos civiles frente a los atropellos del poder. Su papel como abogado defensor muestra la otra cara de esta profesión frente a la cruz que recientemente se ha podido ver en películas como Historia de un matrimonio. Y de paso agiganta su trayectoria de impresionantes interpretaciones.

Eastwood critica con dureza el trabajo del FBI, representado por Jon Hamm.

De hecho Richard Jewell, tras un arranque prometedor, empieza a ganar fuerza con la irrupción de Rockwell, una vez que el protagonista comienza a caer en desgracia. Ahí la película se vuelve más ágil. Si bien hecho más en falta un combate cuerpo a cuerpo entre el actor californiano y su antítesis, Jon Hamm, como investigador del FBI. Incluso el desenlace me llega de forma precipitada y muy apresurada, teniendo en cuenta todo el clima de tensión que Eastwood ha creado desde el principio.

Un perfecto triángulo femenino

Me resultan del todo estúpidas las críticas que se han vertido desde un sector de la prensa a Eastwood acusándolo de machista. Solo con citar Million Dollar Baby, caen por su propio peso. Y únicamente las puedo llegar a entender como pataleta de esos medios que se ven identificados en la carroña que personifica el papel de Olivia Wilde. Tremendamente atractiva, pero cero profesional como periodista. Prácticamente un súcubo de las letras que representa lo peor de la profesión. Eso sí, ella está magnífica dando luz a este papel.

Kathy Bates, sublime como la sufrida madre de Richard Jewell.

Y en el lado opuesto de la moneda, la cara, una brillante Kathy Bates, como siempre. Esta vez como sufrida madre de Richard Jewell. Un dolor silencioso que acaba por estallar. Compungida durante toda la cinta; atónita ante el sinsentido que se cierne sobre la vida de su hijo. La forma en que la cámara de Eastwood se aproxima a ella surte efecto generando esa empatía hacia lo que está padeciendo. 

Pero en el plano femenino de esta obra todavía restan minutos para que Nina Arianda, en las pocas secuencias que comparte con los protagonistas, regale grandes momentos en pantalla. Sobre todo junto a Sam Rockwell. Completando un triángulo para tapar muchas bocas.

Olivia Wilde, perfecta como esa parte peligrosa de la prensa sensacionalista.

Así se construye una película sobria, elegante, eficaz como denuncia al sistema y con el único pero de atropellarse hacia el final. Es el escollo que impide a Eastwood alcanzar la perfección. Por lo demás, Richard Jewell es de notable alto gracias a ese juego que el director propone en todos los ámbitos. Desde el técnico, con esa mezcla de primeros planos y otros generales -Macarena mediante, impagable-; hasta el humano, con un reparto equilibrado, pasando por una mezcla de géneros y nunca cayendo en el melodrama. Una cinta necesaria en estos tiempos de juicios y condenas mediáticas sin pruebas.


Ficha Técnica


Título original: Richard Jewell  

Año: 2019

Duración: 131 min.

Género: Drama / Hechos Reales / Periodismo

País: Estados Unidos Estados Unidos

Dirección: Clint Eastwood

Guión: Billy Ray (Artículo: Marie Brenner)

Música: Arturo Sandoval

Fotografía: Yves Bélanger

Reparto: Paul Walter Hauser, Sam Rockwell, Kathy Bates, Jon Hamm, Olivia Wilde, Wayne Duvall, Dexter Tillis, Desmond Phillips, Nina Arianda, Ian Gomez, Randy Havens, Mike Pniewski, Niko Nicotera, Dylan Kussman, Beth Keener, Billy Slaughter, David Shae, Shiquita James, Deja Dee, Kendrick Cross, Jill-Michele Melean, Mitchell Hoog, David Lengel, Marc Farley, Victoria Paige Watkins, Charles Green, Shawn Weston Thacker

Premios: 2019: Globos de Oro: Nominada a Mejor actriz secundaria (Kathy Bates)
                2019: National Board of Review (NBR): Mejor actriz sec. y Actor rev. Top films del año
                2019: American Film Institute (AFI): Top 10 - Mejores películas del año

Puntuación: 8/10

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